Misión en Lima o recorrido gastronómico, saquen sus conclusiones …y tickets…
El viaje a Lima era un viaje esperado, un viaje deseado. Varios motivos pero como lo fue México en su momento, un viaje intrigante. Podria contar varias cosas, lo mejorcito sin dudas el reencuentro con Rodrigo, mi primer amigo en Salamanca, y también el poder conocer a su chica Marcela y al verla no decirle “Hola Alejandra”……….es que siempre me confundí, y créanme que la tal Alejandra nunca existió.
En fin, si de algo hay que hablar cuando se menciona Perú, es de la comida, así que aqui les cuento de que se trata con nombre para que lo consideren.
Primera noche fue La Rosa Náutica, un clásico, quizás ya algo pasado de moda, pero un clásico firme, sobre las olas de Miraflores. Aquí probé mi primer Pisco Sour, fue doble para más precisión…….como se movía el restaurant…o eran las olas……… Como bien saben no soy muy amigo del mar y sus derivados, por lo cual le entre a una sopa de cinco cebollas, y como fondo fue un conejo estofado a la cazadora. Un suspiro de limeña con crocante de canela corono el primer día.
El segundo día arrancamos para las Brujas de Cachiche, comida criolla como en pocos lugares las hay. El amigo Arosquipa me dijo “el Pisco del las Brujas es distinto…..” y tenía razón, estaba super bueno! Se impusieron de entrada los piqueos, uno criollo y otro ronda de mar, que ya saben, deje pasar….. en el criollo el Rocoto relleno a la Arequipeña, los articuchos de pollo y corazón de res, las papas rellenas, los tamales y los choclitos brujos nos recibieron con gritos de guerra aplacados por un malbec. El plato fuerte fue el lomo saltado, de origen relacionado a la migración asiática. El postre se corono con el Alfajor del Gran Brujo de Cachiche con helado, que venía con lo que ellos llaman manjar blanco y no es mas que nuestro dulce de leche (eso para mi amigo Rodrigo, que anote!). Fin de la segunda noche.
Al tercer día, Rodrigo pasó al mediodía por el hotel y nos cruzamos a Rafael. Primer puesto de la cocina peruana en la última clasificación. Comida internacional pero que vino bien para un break. Sugiero las robustas y complejas bruschettas de jamon con rucula, tomate y parmeggiano y como fondo los canelones de osobuco. No más comentarios, solo que con poco se es feliz!
Esa noche me paso a buscar mi amiga Eva María Ruiz, mujer de iniciativas e inquieta por naturaleza. La primer parada fue en el numero tres de la última clasificación: Astrid y Gastón. El aperitivo tenía pisco, Martini, y quien sabe que cosas más, nuevamente Lima pareció temblar aunque los diarios al otro día nada dijeron. De allí nos fuimos a Central, donde los espacios son dignos de exploración. La cocina, el estudio, la bodega….en fin…..lo primero fue una soda de uva, albahaca y jengibre….. el comienzo de la mesa fueron cuatro panes, blanco, de centeno, de coca y otro de queso con tomate, acompañados por dos mantecas, una de ellas saltada y adornada con sal hawaiana, más un aceite andaluz que hizo que la mesa pareciera una acuarela….El fondo fue el paiche de granja, con una mil hojas de papas negras. El postre fueron las chirimoyas y mandarina de Sechuan con esfera de cacao al 55%.......Central fue el segundo en la última clasificación, osea……..triplete!!!
El apartado piscos se los debo, mientras tanto anota esto, vos…..Clin Isgu!! Picaron!

