lunes 4 de abril de 2011

Primaverales patitas de pollo a la cerveza.

Primera noche de real primavera. El tipo feliz pidió un parque y lo celebramos con el primer helado de Ben & Jerrys, todo de vainilla. Ahora mira su nuevo descubrimiento Netflix. Su papa cocina y su mama en la oficina, rima? Bien, les cuento.

Cuatro patitas de pollo cuatro a la cacerola, gotas de oliva para dorar. Varios dientes de ajo varios que se cortan y machacan bajo la hoja de canto de un filoso cuchillo. Un curvoso echalote, me muestra sus espirales de encanto cuando en finas capas es separado. Medio cubito de pollo harán que la mezcla con una cerveza Sierra Nevada, Porter para más detalle, bañara ese dorado prematuro de las gambitas del alado. Unas zanahorias baby le darán un vivo anaranjado mientras el fuego lento interviene para una comunión de sabores que destellan por lo que prometen. Hierbas de la Toscana y esferas de pimienta negra machacada completan el fondo. El fuego lento hará el resto mientras un toque de crema busca atemperar ánimos y equilibrar voluntades.

En el otro fogón, unas papas en cubos con cebollas en juliana se doran al vibrar de aceite de oliva. Un toque de moustard de Dijon y miel con el equilibrio de la crema, completan la guarnición.

La bebida? Los Alamos, malbec, nunca falla.

Un Patricio Rey rubicundo exclamaria....a vibrar mi amor, vamos a vibrar!